CALLE AZAGRA

      Desde la plaza Mayor, en dirección al este, discurre la calle Azagra, serpenteando, hasta el desaparecido Portal de Teruel. Además de su carácter sinuoso, es muy estrecha, al punto de que algunos de los tejados se sobreponen casi sobre los de las casas fronteras, impidiendo que los rayos solares lleguen hasta el pavimento empedrado, con lo cual su ambiente penumbroso le presta un carácter misterioso. Superando el trozo más estrecho, partiendo de la plaza, encontramos la calleja del Postigo, que continuada por una escalera lleva hasta el túnel de la carretera.

      En esta calle se encuentra la casa de los Navarro de Arzuriaga y la de la Brigadiera.  La primera debió ser originariamente construida en el siglo XVII. En el siguiente siglo, al convertirse los Navarro en la familia más influyente de la tierra, remodelaron el edificio decorando la fachada con elementos que recuerdan los de construcciones andaluzas de esta época, sin duda fruto de las relaciones a que la trashumancia obligaba con aquella región. En esta casa destaca su torre-lucenario y sus bellas escaleras. La casa de la Brigadiera (foto 15), hoy transformada en el hotel Albarracín, pudiera datar en su estructura actual de mediados del siglo XVI. La parte posterior asienta sus fundamentos en los escarpes rocosos que delimitan la parte oriental de la ciudad.

Calle Azagra
Foto 14. Calle Azagra
Edificio Escolapios
Foto 15. Casa de la Brigadiera,
Casa de los Dolz de Espejo y Edificio Escolapios

      Enfrente de la Casa de la Brigadiera se haya otra casa noble, de los Dolz de Espejo, datada entre los siglos XV y XVI. A continuación se haya el arranque del desaparecido hace un siglo Portal de Teruel, que fue el más importante de la ciudad. Atravesada la puerta, había un camino, la actual «cuesta de Teruel», cuyo edificio más importante es el Colegio de Escolapios, sin duda el inmueble de mayor tamaño de cuantos hay en la ciudad, hoy ubicación del hotel Arabia. Se empezó a construir en 1742, siendo de una gran severidad y sobriedad. Junto al colegio se encuentra la iglesia, buen ejemplo de la arquitectura que caracterizó las iglesias del siglo XVIII en la Sierra.



      Al volver a la Plaza Mayor podemos tomar la calle del Chorro, que arranca justo desde la esquina superior de la casa de los Navarro formando un típico rincón albarracinense. La calle sube en empinada cuesta hasta la fuente que le da su nombre y desciende suave hasta la casa del balcón esquinero de la Plaza Mayor.