Documental sobre el vaquero argentino en Sundance

Los cineastas y cinematógrafos Gregory Kershaw y Michael Dweck regresan al Festival de Cine de Sundance en su edición número 40 con su última creación: un estudio no ficticio, pero sorprendentemente cinematográfico, titulado “Gaucho Gaucho”. Este dúo aclamado anteriormente produjo documentales ambientados en un hipódromo de Long Island y en el campo italiano, respectivamente. Ahora, “Gaucho Gaucho” es un “western argentino” que tiene lugar en las remotas llanuras de ese lejano país sudamericano. La película está exquisitamente elaborada, con una lujosa cinematografía en blanco y negro, ángulos de cámara inusuales y secuencias llamativas en cámara lenta. A pesar de ello, este enfoque altamente estilizado y a menudo excesivamente escenificado termina abrumando la historia que los cineastas norteamericanos han viajado al Sur Global para contar.

La historia se centra en la comunidad en disminución de gauchos y gauchas, personas que desafían la modernidad y se adhieren a su forma de vida tradicional. Se observan expresiones interminables de espiritualidad y devoción a la Madre Naturaleza y al Padre Celestial. Los gauchos colocan ofrendas de vino y tabaco en la pradera, mientras lidian con dramas cotidianos como domesticar caballos salvajes o proteger a los terneros de los cóndores que devoran. También se presentan sorpresas, como una valiente gaucha feminista que se niega a intercambiar trajes gauchos tradicionales por un uniforme escolar.

Sin embargo, toda esta creatividad constante con vidas reales tiende a distraer del hecho de que estos personajes son prácticamente anónimos e intercambiables, indistinguibles del paisaje del que han sido parte desde hace generaciones. Esto puede ser una decisión consciente de los cineastas, pero deja al espectador con el deseo de conocer más sobre estos gauchos resilientes y si su amor y orgullo genuinos por su cultura son auténticos. La película pone de manifiesto la falta de confianza completa de la comunidad rural hacia los forasteros blancos detrás de la lente, lo que actúa casi como una pantalla de humo a expensas de los protagonistas rurales en pantalla, reflejando solo lo que la cámara quiere que veamos.

En comparación, películas como “The Echo” de la directora Tatiana Huezo, que se desarrolla en un remoto pueblo mexicano y también está alejada del mundo moderno, integra lentamente a sus personajes desarrollados en la historia de manera casi sin palabras, sin romanticismo. Pero “The Echo” carece de los míticos gauchos y gauchas. El romance del oeste, basado en el sueño de la Conquista del Oeste, siempre ha estado en el ojo del espectador.

“Gaucho Gaucho” se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2024. A pesar de sus logros cinematográficos, la película no logra conectar del todo con sus personajes y deja al espectador deseando un mayor conocimiento y profundidad sobre la comunidad rural retratada. En general, se le da una calificación de B.

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