Nikki Haley busca una competencia de dos personas. Los independientes de New Hampshire podrían dársela.

Danielle Brown votó por John McCain en la primaria republicana de New Hampshire en 2000 y por Barack Obama en la primaria demócrata ocho años después. Ahora, tiene la intención de apoyar a la ex gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, para enviar un mensaje claro a ambos partidos. Ella siente que el país necesita nuevas ideas y una generación más joven. Según Brown, Nikki Haley está energizada y puede hacer mucho por el país.

Como indecisa votante, Brown es una de las miles de residentes indecisos e independientes que conforman una gran parte del electorado de New Hampshire y un componente crítico de la coalición de Haley. Las posibilidades de Haley en New Hampshire y, por extensión, el destino de su campaña, probablemente dependerán de cuántos independientes voten por ella en la primaria del estado.

Hasta el viernes, 344,335 votantes en New Hampshire estaban registrados como indecisos, lo que representa casi el 40% del electorado. La campaña de Haley está dirigida a los republicanos y a los votantes indecisos desde los suburbios hasta la costa, especialmente en los distritos donde Trump rindió por debajo de otros republicanos, como el gobernador Chris Sununu.

Aunque Trump ganó la primaria republicana de New Hampshire en 2016, perdió el estado en la elección general tanto en 2016 como 2020.

Un triunfo en New Hampshire podría ofrecer el impulso, y el dinero de los donantes, necesario para competir en Carolina del Sur el 24 de febrero y en los estados del Supermartes que votarán el 5 de marzo. No obstante, una derrota podría acelerar la rapidez con que el Partido Republicano se une alrededor de Trump. El senador Tim Scott de Carolina del Sur, quien abandonó su propia campaña presidencial en noviembre, se convirtió en el último ex candidato en respaldar a Trump en un mitin en Concord el viernes. Haley desestimó el respaldo y declaró en un comunicado que Trump estaba alineando “insider de Washington” a pesar de haber prometido limpiar la ciénaga.

Trump intenta mantener su control sobre los conservadores y, a su vez, evitar que se inclinen hacia Haley.

El apoyo de Haley en New Hampshire está compuesto por votantes conservadores, incluyendo aquellos que previamente apoyaron a Trump. Por otro lado, para algunos votantes anteriores de Trump, todavía sienten cierta lealtad hacia él, lo que representa un obstáculo para la campaña de Haley. Cada votante tiene su propia perspectiva.

Por ejemplo, Susan Rice de Rochester, por ejemplo, votó por Trump en dos elecciones anteriores al considerar a Haley como una fuerte candidata, mientras que otros destacan criticas hacia su figura y su ideología política.

Los partidarios de Haley argumentan que el enfoque de ella en la economía, las relaciones exteriores y la seguridad fronteriza, sumado a su potencial para reunificar al Partido rRepublicano, la convierten en la mejor opción a la presidencia. Además, en su campaña, Haley ha tratado de destacar las diferencias entre Trump y Biden.

En términos de política exterior, por ejemplo, Haley ha intentado desmentir las críticas que insinúan que su compromiso con la seguridad fronteriza es débil, al afirmar que es una prioridad para su administración.

La ex gobernadora, quien también ha entregado su apoyo personal a la candidatura de Haley, propone ser una opción más equilibrada entre ambos extremos. También ha tratado de retratar a Trump y Biden como dos lados de la misma moneda. Quisiera mostrar que ella es la opción racional.

Aquí, Harvey trabaja con Bernarda durante un área de talleres de las zambombas anuales.
Haley and her family are very well-known dedicated to these activities.
Primero, es un diamante en bruto; para convertir Ariel en la Sirenita, primero necesitaba quitarse sus dientes.

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